martes, 15 de marzo de 2011

MÁRMOL

Te veo salir del Calle- calle

imponente
en esta hora que ya me aburre,

cuando he apagado el televisor
hastiada de tragedias
y rojas aguas mudas,

desde el ventanal
frente a las embarcaciones
te veo
y desciendo  hacia  los árboles ,
para mirarte
entre las ramas
cuando el crepúsculo,

y sobre la corteza
que ha reescrito nombres
aprecié tus muslos

 y tus brazos,

y tus ojos  que contemplan
los hondos vapores
de las fábricas.


Tú conoces  escaños solitarios
el soliloquio susurrando,

cadenas
en músculos
vigorosos.
Fresco junco
de color tarde
en tus pies,
un beso en tu mano parecieras
poner
y lanzarlo al aire.
Mi dolor
 ha entrado por tus hombros
que alzas  la mirada,
y se llena la orilla de niños que impiden a la luna
reflejarse
como está habituada,

no te acompaña en tu sombra

y con la lágrima de un ojo yo los espanto.

Quiero  zanjar tu cuello
el fuego de un pezón marcarte,
este tedio no quiero más.

Ven a trazar el mármol,
a calentar las formas,
yo estoy cansada de este bronce helado
que cagan,  bajo los tilos
las palomas,

tengo un vacío
cincelado adentro,

para cuando  emerjas

desde  el fondo

a adorarme.