
Qué se siente partir el mundo en dos edades y
la risa desdeñosa esquivando la tersura fugitiva de los años?
¿qué se siente oh puñal adolescente curioso astro que me orbita
a esta hora de la vida?
Místico siervo acurruca tu castidad en mis pechos alicaídos
alivia tu masturbación adolescente en la amapola experta
de tu altar.
Mis labios acercan la sílaba a tu boca
cuando irrumpes en mis corrientes
una oración delegada a tu vicio
desvelada a tu anhelo
de hacer un túmulo sobre mi ombligo.
Genital que reparte el sol
donde pensaba que era olvido
maestra vegetal hacia el destello
cordel liberándose de su hebra primigenia.
Te bañas
te contemplo
tu cuerpo no es espejo para el mío.
Dime qué se siente en una piel de muchas páginas,
luna indigna
y tendida en tu piel de silvestres geografías
joven vino que me escurre,
entonces...
la agonía.